HECTOR JOSÉ CORREDOR CUERVO

martes, 23 de febrero de 2010

SALUDO DE UN LATINOAMERICANO

Por Héctor José Corredor Cuervo

Yo vengo de una Tierra con montañas y valles

tapizada con flores de plantas tropicales

donde corre la vida sin contaminación

en medio de alegría y vestida de colores

con música de ensueño de pájaros cantores

que despiertan el alba con ritmos de ilusión.

Mi raza es linda mezcla del indio, de español

de negro africano, moldeada en un crisol,

con nobles sentimientos que corren con pasión,

cual río caudaloso de tierra americana

que lleva en sus entrañas el alma bequeriana,

para sembrar semillas de amor e integración.

Allí inicie mi vuelo cual ave peregrina

para viajar el mundo con alma alabastrina,

entre vientos de envidia, de inquina y de temor,

para contar que hay seres del nuevo continente

que no desea la guerra que el monstruo indolente

quiere calmar sus ansias con gotas de dolor.

Allá quedó mi nido con todos los polluelos

que esperan mi regreso junto con los abuelos

que enseñaron valores de juventud en flor

para arriesgar la vida por esta humanidad

cultivando los campos con fe y honestidad

sin temor a huracanes y a temible temblor

He venido a esta tierra a pedir protección

y buscar a la gente de noble corazón

que quiere la concordia en el Universo entero

para parar acciones de todo aquel demente

que derriba ambiciones de la gente inocente

con los campos minados y lluvias de mortero.

Quiero que pronto paren las brisas anarquistas

que soplan con apoyo de gobiernos autistas

que no quieren oír los lamentos de la guerra

que se esconde tras sombras en la América entera

para dar el Zarpazo con sus garras de fiera

y destruir los anhelos de una paz verdadera.