HECTOR JOSÉ CORREDOR CUERVO

sábado, 2 de enero de 2010

GUERRA DE ABRAZOS

Por Héctor José Corredor Cuervo

Ya la aurora despertó

con una bella sonrisa

diciendo que amaneció

y que imitemos con prisa

a ese ser que ayer soñó

en un mundo sin ceniza.


Iniciemos ya la guerra

sin bombas ni cañonazos

utilizando en la tierra

la fuerza de los abrazos

para sentir donde quiera

la libertad sin más lazos.


Demos abrazo a la madre

por darnos amor y vida,

al hermano, a nuestro padre,

quien trabaja cual hormiga

bajo el sol que da su lumbre

sin temor al homicida.


Demos abrazo al amigo

al hijo, a los compañeros,

al que ha sido un enemigo,

al maestro, al limosnero,

a quien impone castigo

al superior y al obrero.


Construyamos ya trincheras

de ideales con mucho altruismo

para enfrentar a las fieras

que siembran con egoísmo

políticas extranjeras

con bombas y terrorismo.


Libremos con solo abrazos

las batallas entre hermanos,

sin odio, sin más balazos,

para soñar como humanos

en una paz sin pedazos

hasta morir bien ancianos.


¡No más izquierda o derecha!

¡No más pugnas entre estados!

cerremos ya esa gran brecha

abierta por los malvados

en una Patria maltrecha

sin trabajo y sin arados.


21 de marzo de 2009. Día universal del abrazo

REPÚBLICA DE CROMAÑON


Por Héctor José Corredor Cuervo

Solo cenizas quedaron en la hoguera

en fatídico lugar de Cromañón

donde las llamas en noche arrabalera

quemaron el corazón de la nación.


En el sitio se quedaron en silencio

las ilusiones de noble juventud

que voló calcinada por el incendio

atizado por fatal ineptitud.


En la calle se pasea la desidia

ante mutismo de grandes dirigentes

de quienes siempre cuelga la perfidia

sin importar los dolores de la gente.


¿Hasta cuando seguirán el cruel autismo

de unos gobernantes carentes de acción

que se precian portadores del altruismo

sin sentir el clamor de la población?




Bogotá DE. Diciembre 30 de 2009. Homenaje a las víctimas de la tragedia de la “Discoteca República de Cromañón”, ocurrida el 30 de diciembre de 2004 y ocasionada por la carencia de medidas de seguridad.